Extraterrestre Ermitaño 

Una adaptación de los principios permaculturales se presenta en forma de flor.

PERMACULTURA ZANJAS/HUERTO

Permacultura en el desierto de Arizona, zanjas de infiltración, huerto, trabajar con la naturaleza.

Un sostén de nuestra filosofía es el compromiso con la permacultura. Para hacer bien gráfica la idea quisiéramos citar al más grande referente de esta cultura,  Bill Mollison: “La permacultura es la filosofía de trabajar con, y no en contra de la naturaleza; de observación prolongada y reflexiva, en lugar de labores prolongadas e inconscientes”.

Nuestro sueño es construir una vida en la montaña de Arizona y hacerlo en armonía con la naturaleza. Para lograrlo primero tenemos que observar, valorar y cuidar. Contemplamos la belleza del paisaje y nuestra intención no es modificarlo, sino adaptarnos a él. Observamos las características de nuestro entorno y diseñamos un proyecto que interactúe siempre amigablemente con la naturaleza del lugar.  

Por ello, apostamos a una forma de vida sostenible, deseamos contribuir al ambiente. La naturaleza nos inspira porque es un gran sistema de interrelaciones que permite la evolución de la vida y el más grande depredador, a lo largo de la historia, ha sido el hombre. Es hora de que cada uno, desde sus posibilidades, se decida a revertirlo.

La primera apuesta que realizamos es tener una actitud de respeto y responsabilidad a la hora de utilizar los recursos. La construcción de nuestro sistema de Energía solar móvil nos permite hacer uso de energía renovable y limpia, en sintonía con el movimiento Off the Grid, es decir por fuera de los servicios públicos. Esto no responde a una simple carencia sino a una convicción de libertad.

Apostar por la permacultura de desierto, zanjas de infiltración y huerto es importante para poder desarrollar una forma de vida que sea auto-regulable y que pueda trascender en el tiempo. No sólo implica una visión “agricultural”, es también una filosofía de vida que establece una postura social particular.

Para lograr diseñar un  sistema medioambiental sostenible, debemos  tener en cuenta muchos  aspectos que conforman un todo y podemos hacerlo desde cero o bien pensar cada implementación en forma gradual. Por ejemplo: la creación y mantenimiento de una huerta, para poder obtener nuestros propios alimentos; un manejo  responsable de nuestros residuos; la obtención de recursos como energía y agua; las formas de bioconstruir, sólo por nombrar algunos.

Habitualmente se define la permacultura como un disfrute de la responsabilidad con libertad. Nosotros en esta bella montaña de Arizona, así nos sentimos: libres y conscientes de ser respetuosos de la naturaleza que nos rodea. Si la belleza de un lugar nos enamora, ¿por qué modificarlo?, ¿qué nos lleva a no respetar el ambiente?, ¿por qué tendría que adaptarse el paisaje a nosotros y no nosotros a él? Esa sería una visión muy egoísta y poco sustentable, aunque muchas veces practicada.

Nos encanta vivir en esta montaña del desierto de Arizona, trabajar desde temprano y estar muy cansados a la hora de dormir. Nos gusta disfrutar del paisaje y saber que todo el esfuerzo volcado a la tierra  nos será devuelto en la justa medida que sepamos respetarla y cuidarla. Como efímeros habitantes de esta tierra debemos aceptar las sabias palabras del jefe Seattle: “Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él sólo es un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a sí mismo”.

La flor de la  permacultura tiene como centro a los principios éticos y de diseño,  alrededor de este se sitúan los pétalos. Allí están los ámbitos hacía donde debemos destinar nuestros esfuerzos para rediseñar las relaciones, por ejemplo: La Educación y la cultura; Salud y Bienestar; Finanza y Economía; Tenencia de la Tierra y Gobernación Comunitaria; Administración de la Tierra y la Naturaleza; Construcción; Herramientas y Tecnologías.

Ir desde el centro hacia los pétalos con diferentes estrategias, métodos y prácticas es lo que representa la evolución de la permacultura.

Tenemos una necesidad: vivir nuestra propia vida tomando cada decisión en libertad.

Tenemos un compromiso: construir un hogar en relación respetuosa con nuestro entorno.


Para nosotros es un sueño que a diario vamos haciendo realidad y un gran placer trabajar con la naturaleza entendiendo que “difícil es que se respete aquello que no se conoce”.